El Multicine.com - Javier Lacomba Tamarit
Cada nuevo proyecto de Tim Burton es esperado con admiración y ansia por el nutrido grupo de Fans de su universo personal. Entre los demás siempre existe división de opiniones, dejando aparte poco discutidas obras de calidad como 'Eduardo Manostijeras' o 'Big Fish', por citar algunas.
Lo que falla en 'Alicia en el País de las Maravillas' es la aparente dejadez del realizador por todo lo que no sea el aspecto visual del filme. Hay que remarcar a este respecto que, aunque no se haya realizado bajo las canónicas normas de la filmación en 3D -planteadas por James Cameron como si de un nuevo movimiento Dogma se tratase-, sí merece la pena en este caso el visionado de la cinta en formato tridimensional. Burton, sin duda, ha cuidado hasta el último detalle de la conversión de formatos, y ha rodado cada escena con la mente puesta en dicha transformación de su obra. Los colores vivos, los encuadres, forman un conjunto que la hacen muy apta para este tipo de visionado.
Pero el ri Leer más Cada nuevo proyecto de Tim Burton es esperado con admiración y ansia por el nutrido grupo de Fans de su universo personal. Entre los demás siempre existe división de opiniones, dejando aparte poco discutidas obras de calidad como 'Eduardo Manostijeras' o 'Big Fish', por citar algunas.
Lo que falla en 'Alicia en el País de las Maravillas' es la aparente dejadez del realizador por todo lo que no sea el aspecto visual del filme. Hay que remarcar a este respecto que, aunque no se haya realizado bajo las canónicas normas de la filmación en 3D -planteadas por James Cameron como si de un nuevo movimiento Dogma se tratase-, sí merece la pena en este caso el visionado de la cinta en formato tridimensional. Burton, sin duda, ha cuidado hasta el último detalle de la conversión de formatos, y ha rodado cada escena con la mente puesta en dicha transformación de su obra. Los colores vivos, los encuadres, forman un conjunto que la hacen muy apta para este tipo de visionado.
Pero el ritmo de la historia, ay, el ritmo de la historia... Ahí la película se queda absolutamente huérfana del cariño de sus creadores, pareciéndose más a un irregular carrusel de escenas con un arranque tediosamente lento, algunas escenas interesantes, y otras en las que el Espectador se sentirá tentado de quitarse las gafas y mirar a su reloj, ese medidor de aburrimiento cinematográfico tan fiable.
Y es una pena, porque todo parecía indicar que una de las encargadas de adaptar obras populares como 'La Bella y la Bestia' o 'El Rey León' y convertirlos en éxitos Disney de calidad, Linda Woolverton, era la persona indicada para tamaña empresa, pero la inevitable realidad ha confirmado que no siempre todo lo que parece termina por ser.
En el apartado interpretativo destacan muy por encima del resto (Mia Wasikowsa como Alicia está simplemente correcta) los actores 'fetiche' de Tim Burton, un Johnny Depp componiendo de forma acertada un Sombrerero Loco 'roba escenas' y con una mayor humanidad y, especialmente, Helena Bonham Carter, que debe valerse tan sólo de sus expresiones faciales para dar vida al personaje más aparentemente temible de esta historia, la Reina Roja. Por lo demás, Anne Hattaway está muy insulsa en su papel de Reina Blanca, no siendo quizás la mejor elección para este papel.
La apasionante combinación entre la imaginación literaria de Lewis Carroll y los recursos visuales de Tim Burton no han dado todo el jugo que se esperaba. Y es que, no hay que olvidarlo, en el resultado de una obra cinematográfica hay muchos más elementos de los que depende que la cadena de transmisión entre dos genios funcione como tiene que funcionar.
¿Alguien dijo Guión?
Fuente: El Multicine.com - Javier Lacomba Tamarit
La nueva versión del clásico de Lewis Carroll nos presenta una Alicia ya casi adulta, con 19 años. Que regresa al loco mundo que dejó atrás, y sin recordar nada, ahora se enfrasca en nuevas aventuras. En las cuales aparecerán los inconfundibles e icónicos personajes del relato original.
Algunos critican el personaje de Johnny Depp. Tal vez con muchas pinceladas de trabajos anteriores como Charlie y la Fábrica de Chocolate o Sweeney Todd, el barbero diabólico de la Calle Fleet. Ambos proyectos también de Tim Burton. Depp afirma que se lo pasó muy bien haciendo la película. Tal vez, vendo lo pasado de rosca que aparece, se lo tendría que haber pasado "algo peor". Insisto, la opinión se basa, en gran parte, en lo mucho que esperba del filme. Helena Bohnam Carter también repite en su habitual estilo a la hora de trabajar los personajes que Burton le pone en el punto de penalti.
Tim Burton es Tim Burton, y su pincelada oscurantista se nota. Aunque, como siga por los mis Leer más La nueva versión del clásico de Lewis Carroll nos presenta una Alicia ya casi adulta, con 19 años. Que regresa al loco mundo que dejó atrás, y sin recordar nada, ahora se enfrasca en nuevas aventuras. En las cuales aparecerán los inconfundibles e icónicos personajes del relato original.
Algunos critican el personaje de Johnny Depp. Tal vez con muchas pinceladas de trabajos anteriores como Charlie y la Fábrica de Chocolate o Sweeney Todd, el barbero diabólico de la Calle Fleet. Ambos proyectos también de Tim Burton. Depp afirma que se lo pasó muy bien haciendo la película. Tal vez, vendo lo pasado de rosca que aparece, se lo tendría que haber pasado "algo peor". Insisto, la opinión se basa, en gran parte, en lo mucho que esperba del filme. Helena Bohnam Carter también repite en su habitual estilo a la hora de trabajar los personajes que Burton le pone en el punto de penalti.
Tim Burton es Tim Burton, y su pincelada oscurantista se nota. Aunque, como siga por los mismos derroteros, corre el riesgo de hacerse repetitivo.
El 3D de la película, por cierto, deja mejor sensación que el de Furia de Titanes pero tampoco es para hacer que repiquen las campanas. Tenemos entre manos un entretenimiento cinematográfico y tal vez "una pizca más".
Fuente: El Multicine - Raúl Díaz Criticalia - Enrique Colmena
Es relativamente frecuente que algunos cineastas de renombre, cuando alcanzan la fama, añadan al título de sus películas su propio nombre; véanse, por ejemplo, los casos de “El Casanova de Federico Fellini” o “Vampiros de John Carpenter”, por citar sólo dos casos. En esta nueva versión del clásico de Lewis Carroll (realmente de ambos clásicos, no sólo “Alicia…”, sino también “A través del espejo”, su continuación) lo cierto es que hubiera estado totalmente justificado un título del tenor de “Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton”, porque estamos ante una revisitación extraordinariamente burtoniana del legendario díptico carrolliano. En puridad, no es una nueva versión de las dos novelas infantiles (pero con tanta carga intelectual que es apreciada mucho más por los adultos, a ser posible con algo más en el caletre que el mero serrín…), sino que Tim, tomando los elementos de los dos textos, re-crea la historia y la hace nueva, bien Leer más Es relativamente frecuente que algunos cineastas de renombre, cuando alcanzan la fama, añadan al título de sus películas su propio nombre; véanse, por ejemplo, los casos de “El Casanova de Federico Fellini” o “Vampiros de John Carpenter”, por citar sólo dos casos. En esta nueva versión del clásico de Lewis Carroll (realmente de ambos clásicos, no sólo “Alicia…”, sino también “A través del espejo”, su continuación) lo cierto es que hubiera estado totalmente justificado un título del tenor de “Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton”, porque estamos ante una revisitación extraordinariamente burtoniana del legendario díptico carrolliano. En puridad, no es una nueva versión de las dos novelas infantiles (pero con tanta carga intelectual que es apreciada mucho más por los adultos, a ser posible con algo más en el caletre que el mero serrín…), sino que Tim, tomando los elementos de los dos textos, re-crea la historia y la hace nueva, bien que no “ex nihilo”, lo cual habría sido imposible.
Porque aquí lo que se hace es tomar los clásicos personajes y situaciones y darle una nueva estructura; así, Alicia cuando llega al Wonderland del título original ya es una chica adulta, y su itinerario, aunque salpicado por los personajes conocidos (desde el Conejo Blanco al Sombrerero Loco, pasando por el Gato de Chesire), toma un sesgo diferente al original; aquí Alicia habrá de convertirse en paladina de la Reina Blanca para destronar a la Reina Roja, la déspota que gobierna el país con mano de hierro y capricho de niña idiota. Estamos entonces ante una fantasía en la que no es difícil encontrar la imaginería tan querida a Burton, con sus seres deformes y extravagantes, entre los que la mejor es, sin duda, la Reina Roja, una Helena Bonham Carter deliciosa en su enorme cabezón en cuerpo de enana (milagros de la infografía…), pero donde también resulta notable el aspecto del Sombrerero Loco (un Johnny Depp que, es cierto, a ratos parece el amanerado Jack Sparrow de la saga de “Piratas del Caribe”).
Con todo, lo más llamativo es el cambio conceptual que presenta el film, en tanto que aquí se cargan las tintas en el carácter despótico y antojadizo de la Reina, en una evidente referencia a lo nefasto de los regímenes dictatoriales, de cualquier régimen totalitario. No deja de ser curioso, porque no se había apreciado hasta ahora en la filmografía burtoniana un interés expreso por la cosa pública. La lucha final entre la heroína (a su pesar) y el monstruo del averno inventado para la ocasión es sobresaliente, en una escena plena de potencia narrativa y de percutante intriga, que hace que la historia carrolliana, que es átona en cuanto a violencia, tome cierto tono endeniano (de Michael Ende, el autor de “La historia interminable”, of course).
Lógicamente, el filme está salpicado con la exacerbada imaginación de Tim Burton, con multitud de detalles divertidos e intencionados, con un guión que cohesiona adecuadamente los materiales carrollianos y les impone el marchamo burtoniano, sin por ello desmerecer a los originales.
Deliciosa casi siempre, sólo algunos titubeos en el primer tercio del filme, mientras Alicia se decide entre seguir la senda de Carroll o transitar por la nueva vereda que explora Burton, hacen que no sea la obra redonda que merecería ser. Con todo, es una de las grandes películas de este Tim de aspecto tan estrafalario como talentoso es su magín.
Lo malo es que ha roto las taquillas de medio mundo, y eso ya se sabe que es una malísima señal… Ea, pues nada, estúpida “gauche divine”, a descalificar esta belleza por que ha tenido el descaro de hacer de oro a Disney “et alii”…
Fuente: Criticalia - Enrique Colmena
Extra
11,000
me hicieron creer que hiba a estar muy buena y no es asi se quedaron muy cortos acorde lo que dijeron!!!! lo siento!!!!